Cuidado con la lesiones de cabeza

Actualmente las instituciones que rigen el deporte mundial se están enfocando en prevenir que sus deportistas sufran algún  tipo de daño cerebral, lo ven tanto por el lado humano de sus empleados como por el económico, ya que se quieren evitar denuncias y juicios por negligencia ante esto casos, los cuales pueden costarles millones de dólares. Sin embargo, estas lesiones también están presentes en los deportes donde hay jóvenes que están en el amateurismo y no reciben la atención necesaria o ellos mismos no les dan la importancia que deberían, empeorando su situación, lo cual les podría afectar en un futuro cuando lleguen al mundo de los profesionales. Como le paso a un compañero con el que entrenaba Artes Marciales Mixtas.

Este era un chico que tenía mucho talento y una mandíbula de acero, podía aguantar una gran cantidad de castigo sin desplomarse en el suelo, por lo que luego dejaba que le entraran golpes en la cabeza para que sus oponentes se confiaran y él los atacaba por sorpresa, ya sea para noquearlos o para realizar un derribo y conseguir una llave de rendición. A veces salía, otras no, pero el daño que estaba recibiendo en la cabeza le iba a cobrar factura. En una de sus últimas peleas intentó un derribo y recibió un rodillazo entre el pómulo y la cabeza, pero no le afectó demasiado y consiguió el derribo, después finalizó con un extraordinario ground and pound.

Después de sus descansos tras el combate volvió a entrenar, pero se quejaba constantemente de dolores de cabeza, así que los entrenadores le daban algún medicamento para contrarrestar el malestar, pero jamás lo llevaron al médico, consideraban que era normal por la carga de trabajo que tenía. Pero debía soportarlo ya que estaba cerca de ser un profesional. Pero yo lo notaba raro, que se tambaleaba al caminar y se lo comenté a los entrenadores, incluso a su representante, quienes dijeron que era normal por el cansancio. No volví a insistir. Una tarde, mientras hacía sparring, recibió un jab, considerado el golpe que menor daño hace, uno bastó para que cayera desmayado. Ahora sí reaccionaron y lo llevaron a urgencias. Ahí lo enviaron con el traumatólogo para que le realizara una resonancia magnética, en la que se reveló que tenía una fisura de segundo grado en el cráneo, entre la ceja y la sien. Debía ser operado de emergencia para cubrirla con una placa de metal. El especialista indicó que fue debido a los contantes golpes en la cabeza, los cuales no les dio el cuidado necesario, por lo que ahora deberá esperar mínimo un año para que pueda volver a entrenar y un año y seis meses para volver a pelear.

Este chico pensó que tener un quijada fuerte, era sinónimo de ser inmune, pero no era así. Ahora deberá posponer su llegada al mundo de las Artes Marciales Mixtas profesionales, todo por no cuidar lo más importante de un deportista, su cuerpo. Puedes tener alma y corazón de guerrero, pero su tu cuerpo está maltratado, será muy difícil que puedas sobresalir.

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